Tras un accidente de tráfico, muchas aseguradoras intentan reducir la reclamación a “unos días de baja y listo”. Pero lo cierto es que cada lesión —por leve que parezca al principio— puede dejar secuelas físicas o psicológicas que afectan a tu vida personal, laboral y emocional, incluso después del alta médica.
En nuestro despacho no aceptamos valoraciones estándar ni acuerdos rápidos que te perjudiquen. Estudiamos cada caso de forma individual, analizando el alcance real de tus lesiones temporales y permanentes, para reclamar la máxima indemnización legal y evitar que la compañía aseguradora minimice tu situación.
Días con perjuicio muy grave: hospitalización, UCI o necesidad absoluta de ayuda.
Grave: inmovilización, incapacidad total para la vida autónoma o laboral.
Moderado: baja médica con limitaciones significativas.
Básico: recuperación con molestias pero sin baja formal.
Además, reclamamos los gastos derivados del tratamiento médico, rehabilitación, desplazamientos y lucro cesante si dejaste de trabajar.
Gracias.
Ahí está la diferencia. Muchas veces, tras el alta médica, quedan secuelas físicas (dolor crónico, limitación de movilidad) o psicológicas (miedo a conducir, ansiedad). Estas también deben indemnizarse, y no siempre las aseguradoras las reconocen voluntariamente.
Nosotros estamos para asegurarnos de que recibas lo que realmente mereces, con el respaldo legal y médico necesario para lograrlo.
¿Ha sufrido un accidente de tráfico?
Formulario protegido por reCAPTCHA de Google:
Privacidad · Términos
¿Ha sufrido un accidente de tráfico?