Perder a un padre o a una madre en un accidente de tráfico no solo deja un vacío emocional inmenso, sino que puede conllevar consecuencias materiales importantes, sobre todo cuando existía convivencia, dependencia económica o necesidad de cuidados.
La Ley 35/2015 reconoce este perjuicio y establece una indemnización para los hijos en caso de fallecimiento de ascendientes. Sin embargo, las aseguradoras tienden a aplicar los tramos mínimos del Baremo, sin atender al vínculo real, a la dependencia, ni al impacto profundo que provoca la pérdida. En nuestro despacho defendemos que detrás de cada caso hay una historia familiar única, y la indemnización debe reflejarlo.
Indemnización por perjuicio personal básico como hijo/a del fallecido
Perjuicio moral complementario si había convivencia, dependencia o una relación especialmente estrecha
Perjuicio patrimonial, en los casos en que el progenitor contribuía económicamente o prestaba asistencia personal (por ejemplo, cuidado de nietos o de un hijo con discapacidad)
Gracias.
También reclamamos en nombre de otros ascendientes (como abuelos) cuando existe una relación de convivencia habitual o dependencia efectiva, que muchas veces se produce en familias donde los nietos viven con los abuelos o viceversa.
Nosotros nos aseguramos de que lo haga, de forma justa y completa.
¿Ha sufrido un accidente de tráfico?
Formulario protegido por reCAPTCHA de Google:
Privacidad · Términos
¿Ha sufrido un accidente de tráfico?